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HERMILIO
VALDIZÁN MEDRADO

Este insigne médico, psiquiatra,
educador y maestro, nació en Huánuco el 20 de noviembre de 1885,
fue hijo del Señor Hermilio Valdizán y de la Sra. Juana Medrano.
Por la prematura muerte de su Padre, la familia se vio precisada
a viajar a Lima, cuando Hermilio contaba con 8 años de edad y
había iniciado sus estudios de primaria en la Escuela de
Huallayco, que hoy lleva su nombre.
En Lima tuvo la suerte de ser
acogido por el maestro Don Pedro Labarthe, Director del Colegio
de Lima, quien lo recibió como alumno y profesor de los primeros
años de primaria. En esta Institución inicia sus primeros
trabajos como periodista escolar publicando sus artículos con el
seudónimo de Juan Serrano.
Concluidos sus estudios secundarios
ingresa a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos para
estudiar Medicina, donde se graduó como Médico Cirujano en 1914.
Un año después el Gobierno de Don Augusto B. Leguía le otorga
una beca para especializarse en Medicina de las enfermedades
mentales en Italia y Francia. Regresa de Europa en 1917 e
instala el primer consultorio de Psiquiatría en el Hospital Dos
de Mayo de Lima y luego en 1920 inaugura por primera vez en
América la cátedra de Psiquiatría en la Escuela de Medicina de
San Fernando. Un año después es nombrado Director del Hospital
Colonia Víctor Larco Herrera de Magdalena, para la atención de
enfermos mentales. En esta institución revoluciona el
tratamiento cruel que se daba a los enfermos por una atención
humanística y cariñosa con lo que logra gran aprecio de la
colectividad científica y del pueblo peruano. En esta época
dedica sus mejores años a la docencia universitaria, al
ejercicio de la psiquiatría, a la investigación científica, a la
arqueología médica del antiguo Perú, a la medicina popular, a la
farmacología popular y sobretodo a la mística en la enseñanza de
la medicina editando importantes libros, tratados y revistas
médicas, muchos de las cuales no han sido todavía valorados.
Fue secretario de la Facultad de
Medicina en Lima hasta su muerte, asi como Director del Hospital
Larco Herrera en donde fallece el 25 de diciembre de 1929, a la
temprana edad de 44 años, en medio del dolor de sus pacientes y
de sus colegas, cuando todavía la Patria esperaba de él mayores
aportes en la investigación científica y humanística. Su
ejemplo, digno de admiración, servirá imperecederamente para
guiar y orientar a todos los estudiantes del Perú, incitándolos
a seguir los caminos de la investigación, el trabajo, el
sacrificio y la superación personal que son los únicos y
verdaderos eventos de la vida del hombre.
LEONCIO
PRADO GUTIÉRREZ

Este valeroso militar que sin duda
es el hijo más preclaro de Huánuco, nació el26 de agosto de
1853. Sus padres fueron don Mariano Ignacio Prado Ochoa y doña
Avelina Gutiérrez. Cuando aún era un niño, su padre tuvo que
abandonar Huánuco para incorporarse a las fuerzas
revolucionarias del mariscal Ramón Castilla. En 1859, cuando don
Mariano Ignacio Prado ostentaba el grado de coronel y estaba al
mando del regimiento de Lanceros de La Unión, llevó a su hijo
Leoncio a la ciudad de Lima, para que estudie primero en el
colegio Guadalupe y luego en la Academia Militar N aval, donde
se formó como Guardiamarina.
El 7 de febrero de 1866, cuando
tenía 13 años recibió el bautismo de sangre en el combate de
Abtao, donde la naves patriotas se cubrieron de gloria, el
guardiamarina Leoncio Prado ganó su primera condecoración.
Llega el 2 de mayo y es inminente el combate decisivo en la
bahía del Callao. Leoncio Prado logra incorporarse a la
escuadrilla naval, comandada por el capitán de navío Lizardo
Montero. Es histórica la fuerza del combate y el triunfo de las
fuerzas peruanas frente al poderío naval español que pretendía
reconquistar su otrora colonia. Por su heroica actuación la
Junta Calificadora del Ejército, asciende a Leoncio Prado al
grado de alférez de fragata.
Cuando retorna a Lima ingresa al
Colegio Militar. Posteriormente viaja becado a los Estados
Unidos. Ahí se relaciona con estudiantes cubanos que integraban
un movimiento de lucha por la independencia cubana del yugo
español. En 1875 solicita licencia a la Marina del Perú, para
incorporarse a las fuerzas cubanas con el grado de coronel. Ese
país hermano guarda una especial gratitud por este huanuqueño
que con arrojo contribuyó a su emancipación.
El 2 de agosto de 1879 regresa
a Lima trayendo material de guerra, al recibir la noticia de
la declaratoria de guerra al Perú por parte de Chile.
Incorporado en el Ejército Nacional se bate en Arica en
1880. Organiza el "Escuadrón de Guerrilleros de
Vanguardia", con el que el 26 de mayo de tal año, lucha en
el Campo de la Alianza. En una emboscada cae prisionero en
Torata, de donde es conducido a Chile. Con la promesa de no
volver a combatir contra los chilenos es liberado. Al
regresar a Huánuco se entera de los graves desmanes y abusos
de las tropas chilenas que nos habían invadido, decide
entonces, organizar el batallón "Huallaga N° 12" exaltando
el patriotismo con su verbo cálido, de iluminado.
"Huanuqueños, peruanos: Sabed que la bala del enemigo
no mata,
y que morir por la
patria es vivir en la inmortalidad de la
gloria!") Al unirse al ejército de Andrés A. Cáceres,
éste lo nombra Jefe de su Estado Mayor.
El 1O de julio de 1883 en la
batalla de Huamachuco, el coronel Leoncio Prado cae en el
fragor del combate con la rodilla izquierda destrozada,
siendo llevado a una choza alejada del campo de batalla y
quedando al cuidado de su ordenanza y del cura Corrales.
El día 13 de julio se descubre
el escondite del héroe. Los enemigos tenían órdenes del
general chileno Lynch de no perdonarle la vida. Al amanecer
del 15 de julio Leoncio Prado Gutiérrez fue fusilado en la
misma camilla donde se encontraba gravemente herido. Desde
su lecho de dolor, momentos antes de partir a la
inmortalidad de la gloria, pide una pluma y una hoja para
escribirle a su padre: "Huamachuco, 15 de julio
de 1883, señor Mariano Ignacio Prado, Colombia.
Queridísimo padre: estoy herido y prisionero y
hoya las..." levanta la mirada para preguntar...el mayor
Fontesilla le responde: las ocho y veinticinco. Prado
prosigue: "...ocho y media debo ser fusilado por
el delito de haber defendido a mi
Patria. Le saluda en este momento su hijo que no
10 olvida, Leoncio Prado".
Los restos de este valiente
peruano reposan en la Cripta de los Héroes del 79, de Lima.
En la ciudad de Huánuco tiene un monumento que se levanta en
el parque Cartagena, con frente al colegio nacional que con
lleva su nombre. Al respecto de esta ubicación, creemos que
la estatua de nuestro máximo héroe debe ser trasladada a la
plaza principal de Huánuco, para otorga de personalidad y
sentido lógico a las actividades cívicas que en ese lugar se
desarrollan.
MARIANO IGNACIO PRADO

Don Mariano Ignacio Prado
Ochoa, el único huanuqueño que llegó a asumir la más alta
magistratura de la nación y que fue paladín de la libertad
sudamericana, nació en Huánuco el 18 de diciembre de 1826,
siendo sus padres don Ignacio Prado Sorogastúa, primer
alcalde republicano de Huánuco, y doña Francisca Ochoa Tafur.
Falleció en París el 5 de mayo de 1901. Sus restos fueron
repatriados.
DANIEL ALOMÍA ROBLES

Don Daniel Alomía Robles, una
de las grandes personalidades de la música nacional, nació
en Huánuco el 3 de enero de 1901, siendo sus padres el
ciudadano ecuatoriano don Marcial Alomía y la dama
huanuqueña doña Micaela Robles. Su obra musical es realmente
asombrosa tanto por su calidad como por el número. En el
mundo entero se le admira por su famoso "Cóndor Pasa".
Falleció en la ciudad de Lima el 17 de julio de 1942. Sus
restos reposan en el mausoleo especialmente construido en
su tierra natal.
JUAN
JOSÉ CRESPO Y CASTILLO

Este precursor de la
independencia nacional, que aliado de fray Marcos Durán
Martel, don José Rodríguez, don Norberto Haro y otros
patriotas huanuqueños dirigió la revolución separatista de
1812, nació en Huánuco probablemente el año de 1747. Su
mayor fuente de ingresos era la actividad agrícola, a la que
se había dedicado desde muy joven; aquello y la posesión de
algunos bienes inmuebles tuvieron la virtud de hacerla
ingresar al grupo de los vecinos notables de esta ciudad.
Cuando estalló la revolución, don Juan José ocupaba un
puesto de regidor en el cabildo huanuqueño. Hablaba tanto el
castellano como el quechua y racialmente era un mestizo como
la mayoría de los líderes de aquella gesta patriótica.
Cansados de la corrupción y
profundas injusticias del régimen colonial, los indios de
los partidos de Huánuco y de los Panatahuas tomaron por las
armas la ciudad de Huánuco el 23 de febrero de 1812,
haciendo huir a todos los chapetones. Tres días después, el
26 de febrero, se convocó a un cabildo y se nombró una junta
de gobierno encabezada por don Domingo Berrospi, como
subdelegado, y entre cuyos miembros se contaba don Juan José
Crespo y Castillo, que fue elegido sindico procurador
general. Asimismo, se designó como jefe del ejército rebelde
al primero de los nombrados y como teniente general a don
Juan José, Habiéndose descubierto claros indicios de
traición por parte de Domingo Berrospi, quien además hizo
dar pérfida muerte al jefe indio don José Contreras, el día
2 de marzo los sublevados proclamaron como su jefe político
y militar a Crespo y Castillo. Éste, junto con fray Marcos
Durán Martel (el ideólogo de la revolución) y don José
Rodríguez, organizó el movimiento: formó el ejército
rebelde, envió comisionados al partido de Huamalíes y
planificó y ejecutó la campaña contra Ambo, donde se habían
refugiado gran parte de los chapetones que residían en
Huánuco.
Los patriotas partieron de esta
ciudad el 3 de marzo al mando de José Rodríguez, mestizo de
38 años, y arribaron al poblado de Ayancocha al día
siguiente. De inmediato atacaron Ambo, pero esta primera vez
fueron rechazados. El jueves 5, en horas de la madrugada,
los rebeldes pasaron a Huácar y desde allí lograron hacer
huir despavoridos a los realistas, que se refugiaron en
Cerro de Pasco. La toma de Ambo fue jubilosamente celebrada
en Huánuco.
Al conocerse que el intendente
de Tarma, don José González de
Prada, marchaba a
sofocar la rebelión por encargo del virrey don Fernando de
Abascal, los jefes patriotas organizaron la segunda campaña
de Ambo. El16 de marzo el intendente González de Prada
arribaba a dicha villa tomando posesión de ella.
El 18 de marzo de 1812 se
produjo el enfrentamiento entre realistas y patriotas,
resultando derrotados y cruelmente masacrados estos últimos.
Crespo y Castillo y los demás jefes rebeldes trataron de
reorganizar sus fuerzas, pero éstas estaban tan
amedrentadas que su empeño fue inútil. El 21 de marzo
José González de Prada ingresó a Huánuco. Para
entonces, los jefes más importantes del movimiento
independentista habían logrado huir. Sin embargo, el 29 de
marzo fue capturado en Chinchao don Juan José y, días
después, don José Rodríguez en Chihuangalá y fray Marcos
Durán Martel en la zona de Chaglla.
El último enfrentamiento se
produjo en Marías con desastrosos resultados para los
patriotas. Don N orberto Raro fue apresado en Pachas.
En la mañana del 14 de setiembre de 1812 fueron fusilados en
la plaza de armas de Huánuco don Juan José y su
lugarteniente don José Rodríguez, y ahorcado don Norberto
Raro. Los jefes patriotas se enfrentaron con valor a
la muerte. Antes de recibir la descarga, don Juan José
Crespo y Castillo pronunció estas palabras: "...Pero mil se
levantarán para ahorcar a los tiranos ¡Viva la
libertad !".
(Tomado del libro
Caballeros de León de Luis Rernán Mozombite)
ESTEBAN PAVLETICH

El prestigiado literato
Esteban Pavletich Trujillo nació en Huánuco el 13 de mayo de
1906. Sus padres fueron Esteban Pavletich Stiglich y Josefa
Mélida Trujillo Vega. Sus actividades políticas y
literarias, no obstante ser tan intensas, no le impidieron
colaborar en los principales periódicos y revistas del
continente. En 1959 se le concedió el Premio Nacional de
Novela por "No se suicidan los muertos", la más
importante obra de la literatura huanuqueña.
La producción intelectual de
este huanuqueño ilustre fue muy proficua y abarcó los
géneros de poesía, novela, ensayo y cuentos. Falleció en la
ciudad de Lima el 9 de febrero de 1981.
AMARILIS
María de Rojas y Garay nació
en la apacible y primaveral ciudad de León de Huánuco en
1594. Sus progenitores fueron los criollos huanuqueños Diego
de Rojas y Pinelo y doña Beatriz de Garay y Salceda, hija
del capitán dominicano Antonio de Garay Muñiz de Perestrello.
Amarilis fue la huanuqueña más señera de todos los tiempos.
Ella, con su exquisita sensibilidad, nos brindó uno de los
escasos textos poéticos brillantes que nos deparó la
mayormente mediocre literatura colonial, sobresaliendo por
su virtuosismo estético y su delicadeza espiritual.
En cuanto a la redacción de la
Epístola de Amarilis a Belardo, el
estudioso Lohmann Villena plantea que esto sucedió en el
período comprendido entre julio de 1615 y mayo de 1616,
cuando zarpa del Callao el convoy de la armada ibérica que
anualmente realizaba el viaje a la metrópoli y en el que la
poética misiva hizo la vela para llegar a manos de Belardo.
Al respecto, el investigador
Luis Hernán Mozombite considera que si fuese cierta la
presunción de que fray Diego de Hojeda fue quien sugirió a
Amarilis enviar su mensaje de amor platónico a Lope de Vega,
el lapso se reduce hasta el fallecimiento del devoto fraile,
ocurrido en Huánuco a fines de octubre de 1615. En ese caso
la Epístola fue concluida entre agosto y setiembre de
dicho año. En torno a esta historia Mozombite a escrito El
último recado, un hermoso cuento que tiene como
protagonistas a Fray Diego de Ojeda y a la poetisa Amarilis.
En 1622, apenas a un año de haber alumbrado a su único
vástago, María de
Rojas y Garay falleció víctima de una penosa enfermedad.
GABRIEL AGUILAR
NALVARTE
Conocido como el
«romántico de la libertad», don Gabriel Aguilar
Narvarte nació en Huánuco el18 de marzo de 1772.
Sus padres fueron el minero y comerciante
español Salvador Aguilar y Rodríguez y la dama
huanuqueña Clara Narvarte, hija del corregidor
Juan Ignacio Narvarte. Después de haber
recorrido los reinos de España y la mayor parte
del Perú, regresó al Cusco donde, encontró
adeptos a su idea de liberar al Perú de
la dominación española.
Empero, la
conspiración fracasó, sentenciándose a la
pena capital de la horca a Gabriel
Aguilar y Manuel Ubalde, abogado que secundó el
proyecto libertario. Estos visionarios mostraron
serenidad y entereza ante la adversidad. En las
vísperas de su muerte, Aguilar escribió en
prisión dos composiciones poéticas; una de
ellas es conocida con el título Décimas
del reloj de la agonia. La
ejecución se realizó a las nueve de la
mañana del 5 de diciembre de 1805 en la Plaza
Mayor de Cusco.
HUAMÁN
POMA DE AYALA
Don Phelipe Guamán Poma de Ayala,
nacido en Huánuco Pampa en 1535 y autor de la valiosísima obra
Nueva crónica y buen gobierno, fue un fino
observador y severo crítico de su sociedad y de su época,
profundo conocedor de la historia y tradiciones de su nación,
apóstol entregado a aplacar el sufrimiento de los vencidos,
entendido en las leyes que la corona española decretó en favor
de los indios, defensor ardoroso de los de su raza, estadista de
polendas.
Por ello asumimos como nuestras
estas palabras de sir Clement Markham: Algo daríamos por conocer
la suerte de (este) autor, tan compasivo para con sus
malaventurados paisanos, diligente recopilador de toda especie
de informaciones, orgullo de ¡su estirpe, artista privilegiado,
generoso e impávido en desenmascarar la injusticia y la
crueldad. Huamán Poma de Ayala fue un héroe que honraría a
cualquier nación». Este ilustre huanuqueño falleció en Lima,
probablemente el año de 1616.
MARIANO DÁMASO BERAÚN
Don Mariano Dámaso Beraún
Fuentes, físico, matemático, astrónomo, filósofo,
políglota y educador de fuste, nació el de diciembre de
1813 en esta ciudad y fue vástago de don Juan Beraún y
doña Andrea Fuentes.
En 1861, publica su
Ensayo sobre la trisectriz del ángulo que le diera
renombre universal, pues descubre un método nuevo para
dividir el ángulo en tres partes, obteniendo una nueva
curva de tercer grado. Por este hecho mereció una
distinción de la Academia de Ciencias de Europa y su
descubrimiento científico pasó a llamarse «la trisectriz
de Beraún. Falleció a los 81 años de edad el 4 de enero
de 1894.
JOSÉ VARALLANOS
Don, José
Varallanos, el autor del más excelso y
perenne monumento a este pueblo: Historia
de Huánuco, nació en esta
primaveral ciudad el 20 de marzo de 1907,
siendo sus padres don Andrés Vara Cadillo
y
doña Nicolasa
Llanos Vargas.
En 1940 se
instala en Lima, siendo elegido senador por
el departamento de Huánuco en 1956, mandato
popular que ejerció hasta 1962. En las
últimas décadas de su vida se encontraba
dedicado a su profesión y, sobre todo, a
una intensa e indesmayable actividad
intelectual. Murió el1 de enero de 1998.
JAVIER
PULGAR VIDAL
Don Javier
Pulgar Vidal fue uno de los geógrafos
más eminentes del Perú, descubridor de
las ocho regiones que se dan en nuestro
territorio y fundador de varias
universidades en el país, entre las que
se cuenta la Universidad Nacional
Hermilio Valdizán, alma mater de un
amplio sector de profesionales
huanuqueños y de otras latitudes.
Nuestro amauta nació en la localidad de
Panao, capital de la provincia de
Pachitea, el 2 de enero de 1911. Sus
padres fueron don Francisco J. Pulgar
Espinoza
y
doña
Eumalia del Carmen Vidal Iturra.
Falleció en la ciudad de Lima el 18 de
mayo del 2003.
VIRGILIO LÓPEZ CALDERÓN
Don Jesús Virgilio López
Calderón, el cronista de
Huánuco, nació en esta ciudad el
5 de junio de 1936. Sus padres
fueron don Virgilio Eugenio
López López
y
doña Grimanesa Calderón Ames. En
1964 egresó de la Universidad
Nacional Mayor de San Marcos con
el título de médico cirujano,
para luego, en 1975, optar el
grado de Doctor en Medicina,
Virgilio incursionó en el cuento
y la poesía, pero es en la
crónica donde ha destacado más.
Su literatura se caracteriza por
el rescate de las tradiciones,
personajes, lugares, hechos y
hasta el léxico pertenecientes
al pasado mediato de Huánuco. A
la fecha ha publicado 10
títulos, convirtiéndose sin duda
alguna, en el escritor más leído
de Huánuco. Por sus reconocidos
méritos
y
trayectoria profesional la
Municipalidad Provincial de
Huánuco, en mayo de 2004 lo
declaró Hijo Predilecto de
nuestra ciudad.
SAMUEL CARDICH
Samuel Cardich nació en
Huánuco en 1947. Siguió la
carrera de educación en la
Universidad Hermilio
Valdizán, de la que fue
profesor en el área de
literatura. Sus primeros
trabajos creativos
aparecieron en la revista
Punto Aparte. Perteneció
a la agrupación cultural
Convergencia, en cuyos
talleres informales, que se
dieron en los primeros años
de los ochenta, participó
activamente. Además de
narrador y poeta, ha
incursionado en la escritura
de textos para lectores
jóvenes, cites historias
de amor, 1996,
cuentos, abriendo otra veta
dentro de su obra literaria.
Entre otros títulos, su
producción incluye los
libros La muerte puede
llegar mañana, El país
de otra gente
(cuentos), así como Hora
de silencio y
Puerta de exilio
(poesía). Textos
cuentísticos y poéticos
suyos han sido incluidos en
varias antologías aparecidas
en el país, entre ellas
El cuento peruano 1980-1989
(1997) Y Antología
de la poesía peruana
del siglo XX (2000),
ambas de Ricardo González
Vigil.
AUGUSTO CARDICH
Don Augusto Cardich Loarte,
descubridor de los restos
humanos más antiguos del
Perú: el hombre de
Lauricocha, nació en la
ciudad de La Unión, el 2 de
abril de 1926. Sus padres
fueron don Pedro Cardich
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